Qué es un implante de titanio
Es un tornillo de titanio que se coloca dentro del hueso maxilar o mandibular y cumple la función de la raíz del diente perdido. El hueso se adhiere a su superficie en un proceso llamado osteointegración. Una vez integrado, sobre el implante se atornilla un pilar y encima la corona, el puente o la prótesis que corresponda.
Un implante son en realidad dos tratamientos en uno: la parte quirúrgica y la parte protésica. Planear solo la cirugía sin pensar en cómo quedará la corona es el error más común y el que produce implantes en posiciones imposibles de restaurar.
Beneficios frente a otras opciones
- No requiere desgastar los dientes vecinos, como sí ocurre con un puente fijo.
- Transmite carga al hueso al masticar, lo que ayuda a limitar la reabsorción que ocurre en un espacio vacío.
- Evita que los dientes vecinos se inclinen hacia el hueco y que el antagonista se extruya.
- Se limpia como un diente natural, con cepillo e higiene interdental.
- En prótesis totales, varios implantes pueden dar retención a una dentadura que hoy se mueve.
Casos en los que suele estar indicado
- Un solo diente ausente, con dientes vecinos sanos que no conviene desgastar.
- Varios dientes ausentes en la misma zona, resueltos con implantes y un puente sobre ellos.
- Dentadura completa que se mueve: implantes que le den retención y devuelvan seguridad al masticar.
- Diente irrecuperable que debe extraerse, planeando desde el inicio qué ocurrirá con el espacio.
Colocar un implante en una boca con enfermedad periodontal activa es partir con desventaja: las mismas bacterias que dañaron el hueso pueden provocar periimplantitis. Por eso en este consultorio el tratamiento periodontal siempre va primero.
Cómo es el procedimiento
1. Valoración y estudios
Historia clínica, exploración, radiografía y, cuando el caso lo requiere, tomografía. Se mide el hueso disponible en altura y anchura, y se ubica la posición de estructuras como el nervio dentario o el seno maxilar.
2. Planeación
Se define la posición del implante pensando en la corona final. En casos que lo ameritan, la planeación se hace en software y se fabrica una guía quirúrgica: es lo que llamamos implantología digital avanzada.
3. Cirugía
Se realiza con anestesia local. Se prepara el lecho en el hueso y se coloca el implante. Si hace falta más volumen óseo, en la misma cirugía puede realizarse regeneración ósea.
4. Osteointegración
Un periodo de espera, habitualmente de tres a seis meses, mientras el hueso se une al implante. Durante ese tiempo suele colocarse una prótesis provisional para que no ande sin diente.
5. Prótesis definitiva
Toma de impresiones o escaneo, prueba y colocación de la corona. A partir de aquí empieza el mantenimiento.
Recuperación
Los primeros días es normal presentar inflamación, algo de molestia y, en ocasiones, un pequeño hematoma. Se indican medicamento, frío local las primeras horas, dieta blanda y cuidados de higiene específicos para la zona. La mayoría de los pacientes retoma su actividad habitual al día siguiente, aunque esto varía de una persona a otra.
No prometemos ausencia de molestias ni un resultado garantizado. Lo que sí se hace es explicarle con anticipación qué esperar, qué es normal y en qué momento debe llamar al consultorio.
Recibimos pacientes de La Piedad, Sahuayo y Los Reyes. El tratamiento de implantes tiene periodos de espera naturales entre fases, lo que permite concentrar las citas presenciales y reducir traslados. Coméntenos su situación al agendar.