Qué es la regeneración ósea
Es un conjunto de técnicas quirúrgicas destinadas a recuperar hueso perdido en el maxilar o la mandíbula. El principio es sencillo: se coloca un material de injerto en la zona con déficit y se cubre con una membrana que aísla el sitio, de modo que el hueso —que crece más lento que la encía— tenga espacio y tiempo para formarse sin que el tejido blando invada la zona.
A esta técnica se le conoce como regeneración ósea guiada. Según el tamaño del defecto puede resolverse en el mismo acto quirúrgico del implante o requerir una cirugía previa con un periodo de espera.
Por qué se pierde hueso
- Extracción sin preservación del alveolo. El hueco que deja la raíz se reabsorbe, sobre todo en los primeros meses.
- Periodontitis avanzada. La enfermedad destruye el hueso de soporte alrededor de los dientes.
- Infecciones crónicas y quistes que consumen hueso a lo largo del tiempo.
- Prótesis removibles de años. Al no transmitir carga al hueso, la cresta se va aplanando.
- Traumatismos o fracturas que comprometieron la tabla ósea.
Cuándo se requiere
La decisión se toma con una tomografía, no a ojo. Se mide la altura y la anchura de hueso disponible en el sitio donde debería ir el implante y se compara con lo que ese implante necesita.
- Cresta estrecha: hay altura pero el hueso es demasiado delgado para alojar el implante sin dejarlo expuesto.
- Altura insuficiente en el maxilar superior por neumatización del seno maxilar: se resuelve con elevación de seno.
- Defecto localizado alrededor de un implante o de un diente perdido por infección.
- Preservación del alveolo: injerto colocado inmediatamente después de una extracción para conservar el volumen de cara al futuro implante.
«¿Qué va a pasar con ese espacio?» Decidir en el momento de la extracción si se preserva el alveolo suele evitar una cirugía de reconstrucción mucho mayor años después.
Tipos de material de injerto
- Autoinjerto: hueso del propio paciente tomado de otra zona de la boca. Es el que mejor responde biológicamente, pero requiere un segundo sitio quirúrgico.
- Aloinjerto: hueso humano de banco, procesado y certificado bajo protocolos sanitarios.
- Xenoinjerto: material de origen animal tratado para eliminar el componente orgánico; sirve de andamio y se reabsorbe lentamente.
- Materiales sintéticos: biomateriales fabricados, útiles en defectos concretos y a menudo combinados con los anteriores.
La elección depende del tamaño del defecto, de la zona y de si se busca volumen o estabilidad a largo plazo. En su caso se le explica qué se propone usar y por qué.
Beneficios
- Hace posible colocar el implante en la posición que la prótesis necesita, no donde el hueso obligaría.
- Mejora el soporte de la encía alrededor del implante, lo que influye directamente en el aspecto final.
- Recupera el contorno de la cresta en zonas visibles, evitando la depresión que delata la ausencia del diente.
- Amplía las opciones de tratamiento en pacientes que habían recibido un «no hay hueso suficiente» sin más explicación.
Recuperación
Es una cirugía y el posoperatorio se comporta como tal: inflamación durante los primeros días, posible hematoma y molestias controlables con el medicamento indicado. Se dan instrucciones precisas de dieta blanda, higiene en la zona y actividades a evitar durante los primeros días.
El tiempo de espera hasta el implante depende del tipo de injerto: en defectos pequeños tratados junto con el implante no hay espera adicional; cuando el injerto es una cirugía aparte, lo habitual son entre cuatro y nueve meses, con una tomografía de comprobación antes de continuar. Los resultados varían según el caso, el tipo de defecto y factores como el tabaquismo o el control de enfermedades sistémicas.
Los tiempos de espera del injerto permiten espaciar mucho las citas presenciales. Si viene de fuera de Zamora, se planifica el calendario completo desde la primera consulta.